Balcón de Infantes

   

Editorial    

 

Ecos de una tormenta

Hay hechos en cualquier sociedad que quedan marcados para mucho tiempo en la memoria colectiva de la misma. En Villanueva de los Infantes y parte de su comarca quedará el recuerdo de la tormenta del pasado 26 de agosto, como quedó de "la terrible tormenta que se desencadenó la tarde del 16 de julio de 1976, festividad de la Virgen del Carmen", según nos recuerda en este mismo número un artículo publicado en un Programa de Feria y Fiestas de Ignacio Santos Gutiérrez. Tormenta, esta última, tras la cual pudimos ver los efectos dejados en las producciones del campo por la enorme granizada que le acompañó. 

Las noticias y crónicas del día siguiente en el pasado agosto, como las de Belén Rodríguez en lanzadigital.com hablaban de "Las pelotas de pimpón" que cayeron del cielo dejan "secuelas agrarias brutales" en el Campo de Montiel, o "cultivos de pimientos completamente arrasados y la cosecha de aceituna en el suelo o daños en el casco urbano por la "gota fría", según ASAJA. Con la diferencia, respecto a la de 1976, de que en esta ocasión le pusieron hasta de nombre DANA (Depresión Aislada de Niveles Altos),a la gota fría. 

Muchas parcelas de viña, pimientos y olivo quedaron completamente arrasadas, sobre las que los agricultores hicieron balance. ASAJA pidió que se declarara zona catastrófica, no sólo Villanueva de los Infantes, sino seis poblaciones más afectadas por el pedrisco: Almedina, Torre de Juan Abad, Villamanrique, Fuenllana, Carrizosa y parte del término de Alhambra. 

Los agricultores de leñosos y hortofrutícolas tuvieron importantes pérdidas, sobre todo los del pimiento que ya se había comenzado a recolectar. Otros daños, afectan a vehículos, naves agrícolas, ganaderas  e industriales, tejados, canalones, caminos e infraestructuras de riegos. 

El Ayuntamiento abrió una oficina de información para que todo el mundo que tuviera  pérdidas por la "gota fría", tanto en el casco urbano como en el campo, lo declarase para solicitar las ayudas correspondientes. Lo más duro del fenómeno, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología se produjo sobre las 18.40 horas, diez minutos en los que cayeron 12 litros con una racha de viento asociada de 54 kilómetros por hora y granizos como piedras de 3,5 centímetros de diámetro en algunos casos. 

En resumen, unos hechos para recordar desgraciadamente.


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